Es un libro para las familias y para nuestros hijos. Para conocer mejor y de cerca que van a encontrarse al entrar en el túnel de la droga, y para dar a los padres un instrumento de escucha y prevención hacia este gran drama que ha vuelto infelices a muchas familias.
En el libro están los comentarios de médicos cardiólogos, legistas, y de expertos del S.E.R.T. que se ocupan de la prevención, como así también la parte patológica para cuando entran en la vía ciega de la droga.
La lectura es lineal y comprensible, con un lenguaje simple, accesible a todos los jóvenes, a las familias y a los sectores científicos.
El libro por ahora está escrito en italiano, las próximas ediciones serán en inglés, francés y español.
El costo del libro es: € 12.50
Vedi Curiculum Di Angela Giarratana
LAS CRUZADAS, Templarios o Caballeros del Templo
Dott.ssa Patrizia Pepe
Se licenciada en Academia bonitos artes cobreo decoraciones
RESPONSABLES U.O.S DESPACHO BIENES CULTURALES
COMÚN DE CANICATTI' a
Para poder hacer una esmerada descripción, de los Templarios, es oportuno señalar al período y a los motivos, que han dado vida a este orden, que puede definirse un movimiento de liberación y tutela de los lugares cristianos. Estamos alrededor del año 1086, es decir cuando en Europa las tropas turcas mandadas por el príncipe Ortek, entran a Jerusalén devastando iglesias, destrozando a sacerdotes e incluso tomando prisionero el patriarca. La población cristiana se subleva, a todo esto estrago con desaliento, tratando de reconducir a la serenidad y a la normal vida cotidiana los lugares sagrados. No fue la primera vez que eso ocurrió; los lugares sagrados fueron desde siempre objeto de asaltos y atracos. Por unos cuatro siglos los mahometanos gobernaron estos lugares, y aunque entre mil problemas de vario género y asaltos a las iglesias, la vida continuó regularmente. La situación precipitó alrededor del año 1000, cuando Siria y Palestina, cayeron definitivamente en mano de los TURCO-SELGIUCIDI,una salvaje y cruel población procedente de las estepas del TURKESTAN. Desde entonces los viajes a Tierra Santa se pusieron imposibles; quien se arriesgó a alcanzarla, fue objeto de asaltos y vejaciones, arriesgando hasta la vida; para los cristianos domiciliados en Palestina, la situación aún más fue difícil. Jerusalén fue saqueada bastantes veces, hecho qué por fin sacudidas los ánimos, ya que atavío en evidencia el problema de los lugares sagrados por toda la Cristianidad. No se pudo quedar impasibles delante de esta desmesurada destrucción, que privó a los Cristianos de la posibilidad de ruego. Para poner fino remedio a estas infames acciones, en el 1095, a Plasencia se tuvo un Concilio, en el que, fue establecido que todos los Cristianos tuvieron que unirse para organizar un envío en Tierra Santa, para reconquistar los lugares sagrados. Algún mes más tarde en Francia, precisamente al Concilio de Clemort, el Papa Urbano II°, trató de repetir la invitación, lanzando una lista a los mayores feudatario franceses. Muy pronto, después de esta lista, Francia se movió adhiriendo al movimiento de liberación, que se difundidas bien pronto en toda Europa; todo eso fue posible porque Francia poseyó una misma caballería, que al ardor de la conquista, puso adelante el sentido religioso. Estos "Soldados" tuvieron como señal de reconocimiento una CRUZ ROJA sobre el pecho y un más pequeña sobre el hombro derecho; de eso tomaron el nombre de CRUZADOS como CRUZADAS, fueron llamadas las batallas de les combatidas para liberar los lugares sagrados de los herejes e infieles. Estas batallas, fueron benévolamente también asambleas de la nobleza, ya que les vieron en ellas de un lado el modo para llevar a la práctica sus ideales caballerescos y guerreros, del otro, se ofreció la posibilidad de salir del estado de miseria en que vertieron, determinado por el feudalismo. A los los que estuvieron listos a partir, la Iglesia, más allá de la bendición apostólica, la suspensión, concedió a veces la remisión de las deudas. Incitáis de estas promesas, millares de personas, se unieron para formar al ejército de la Cristianidad.
LA PRIMERA CRUZADA La primera oleada de Cristianos, movida él para liberar el San Sepulcro, partió en el 1096, con un ejército de pobre gente, mujeres, niños, vueltos a llamar por las palabras de Pietro al ermitaño, personaje considerado un Profeta mandado por Dios, cuyo resultados fueron desastrosos. Los turcos cometieron muchas matanzas, en efecto logró sólo salvarse una parte de ejército cruzado. Sucesivamente también los aristócratas se unieron en ejército, conducido por Goffredo de Buglione, del Príncipe Boemondo de Tarento y de Balduino de Fiandra, con unos 100.000 hombres. En todo sitio entrara, este ejerzo, dejó de las huellas como la institución de principados cristianos, para conservar y garantizar la independencia de los abusos árabes. En el año 1099, precisamente el 3 de junio, el ejército cristiano entra a Jerusalén, exactamente después de tres años de la salida, tres largos años en el curso de los que no fueron faltadas deserciones. Llegan en Jerusalén, ciudad Santa, el entusiasmo se repuso. Después de un mes de luchas, en cuyo compadeció una real matanza, ellos mismos tuvieron a avergonzarse, se entregaron a los pies del San Sepulcro en ruego y vosotros quedaron durante mucho tiempo. Para defender la ciudad de los ataques turcos, los Cruzados, decidieron constituir la Ciudad en el territorio circunstante, confiando de ello la guía al más representativo comandante del envío Goffredo de Buglione. Nació así el reino franco, una tira de tierra entre mar y desierto, que, aunque en posición inestable duró por unos dos siglos. Se buscó en cada modo de atraer a los Cristianos de los países circunstante, en el nuevo reino; la región se hubo consolidado con fortalezas en los que las poblaciones, a pesar de eso, estuvieron en continuo estado de asedio, mientras que los campos siempre estuvieron en manos de los sarracenos. Uno de los mayores problemas que tuvo que afrontar al ejército fue la falta de fuerzas y medios para defenderse de los ataques hostiles. Para remediar a esta situación, fue creada la primera institución, aquel de los Caballerescos, destinado a tener muy seguido. Fueron órdenes monásticos, que además de absolver los deberes religiosos y eclesiásticos, defendieron con las armas y escoltaron las poblaciones que fueron en Tierra Santa. Dos fue en particular los órdenes caballerescos de primero llano, por la defensa del San Sepulcro: aquel de los TEMPLARIOS o CABALLEROS DEL TEMPLO y aquel de los GIOVANNITI o HOSPITALICIOS. El primer orden, aquel de los Templarios, cuyo nombre derivó del hecho que la sede central se encontró en Jerusalén, sobre el lugar dónde se creyó existiera el templo de Salomón, y fue fundado por un aristócrata del Champán, Hugo de Peyens, y comprendió a personas de todas las clases sociales sociales. Los caballeros del Templo alcanzaron una posición de gran potencia, gracias al interés de San Bernardo, que se afanó activamente para anunciar el nuevo orden, que llegó a contar con ricas posesiones con el tiempo. Todo eso no sirvió a la conservación de los ideales que presidieron la fundación del orden, en efecto, como en cada período histórico, se pusieron comúnes los abusos de poder y las luchas por la supremacía, tanto que después de algunos años el orden fue soltado. El segundo orden caballeresco, aquel de los Giovanniti u Hospitalicios, tan llamados por el hospital de Jerusalén, le dedicado a San Giovanni Baptista, tuvo la misma suerte. Nació con el objetivo de asistir a los romeros, pero se volvió enseguida rico y potente, poniendo en primero llano la acción del predominio. El orden Giovannita como aquel de los Templarios, tuvieron como señal de reconocimiento una cruz, pero mientras en los Templarios la capa fue blanco con una cruz roja, en los Giovanniti la capa fue negro con una cruz blanca, y en batalla utilizaron una coraza roja con la cruz blanca. A pesar de todos los esfuerzos acabados, dio poco tiempo de la institución de los órdenes caballerescos de los Templarios y los Giovanniti, que la Tierra Santa cayó en mano turca. A partir del XII° siglo, los papis, fueron obligados a vivir en un semillas destierro, para huir de las insidias de los principios y los emperadores.
Ad añadir otros problemas sobrevino la política francesa con el intento de absorber el papado dentro de las mismas esferas. Papa Bonifacio VIII° trató de mantener una actitud cuánto más firme posible respecto a Filippo lo Bonito, llegando hasta la excomunión; pero luego su sucesor Papa Benedetto XI°, fraile dominicano, muy templado, buscó en todos los modos una conciliación, sacando la excomunión a Filippo y atenuando las decisiones que Papa Bonifacio VIII° tomó en sus comparaciones, culpable de haber participado en el atentado de Anagni, precisamente cuando Filippo hizo parar y someter a proceso a un obispo francés, culpable de alta traición sucesivamente a algunas sus declaraciones. Todo eso también fue posible porque el rey, estuvo seguro del apoyo incondicional del pueblo francés, que desde hace mucho tiempoDe su canto, Bonifacio VIII°, no fue el tipo de dejar correr renunciando a sus ideales. Prácticamente estaba naciendo el estado moderno autónomo de cada poder, incluso de aquel eclesiástico. En efecto en el 1302, en una burbuja, se afirmó EL PRINCIPIO DE LAS DOS "ESPADAS", con el que se precisó que el poder espiritual tuvo la autoridad de instituir el poder temporal, y en, el mismo tiempo declarar a herético quienquiera sustentara el contrario. Filippo lo Bonito fue extremadamente violento. Enseguida declaró, públicamente, que el pontífice fue herético y culpable de la matanza de su predecesor, preguntando la convocación de un concilio quiso la independencia y convertirse en un estado libre sin influencias externas, tampoco aquel papal, afirmando que el papa no tuvo ningún poder sobre las cuestiones imperiales. extraordinario para que lo juzgara. Estas contiendas duraron hasta la víspera de la excomunión: Bonifacio VIII° fue descubierto en su finca veraniega de Anagni y un grupo de soldados, puestos a disposición de la Columna, lo trató malo, como un simple prisionero e incluso fue abofeteado por una de la Columna. Papa Bonifacio VIII°, siendo un papa muy bueno, no logró demostrar su inocencia, da la maldad de Filippo lo Bonito. Después de algún día la población de Anagni se sublevó: logró liberar al pontífice, enfermo y muy amargado, por la vejación padecida, que murió después dos meses, dejando el papado en manos de la diplomacia francesa. La solicitud de un concilio extraordinario para que lo juzgara. Estas contiendas duraron hasta la víspera de la excomunión: Bonifacio VIII° fue descubierto en su finca veraniega de Anagni y un grupo de soldados, puestos a disposición de la Columna, lo trató malo, como un simple prisionero e incluso fue abofeteado por una de la Columna. Papa Bonifacio VIII°, siendo un papa muy bueno, no logró demostrar su inocencia, da la maldad de Filippo lo Bonito. Después de algún día la población de Anagni se sublevó: logró liberar al pontífice, enfermo y muy amargado, por la vejación padecida, que murió después dos meses, dejando el papado en manos de la diplomacia francesa. La solicitud de un concilio extraordinario a la memoria, para juzgar Bonifacio VIII°, el mismo fue conseguido por Filippo lo Bonito por Papa Clemente V°, pero la cosa más grave fue que el rey suprimió el orden de los Templarios, hecho despertó mucha impresión, no solamente por la supresión del orden, pero principalmente por el modo en que fue ejecutada la operación. se llegó a la tortura para que los Caballeros del Templo confesaran la pertenencia al orden. otro aspecto que no debe ser subvalorado, fue la envidia en ver todo el patrimonio que acumularon en el curso de los años y su potencia a los finos guerreros. ¡Papa Clemente V°, se apagó más tarde algún año, con el deseo de ver unido el pueblo, y con un sentido de culpa, aquel de no haber sabido poner de acuerdo a los hijos de un mismo Dios!
Bibliograia:
Las Grandes Religiones (Rizzoli)
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